5.26.2011

¿Jugando a las escondidas?
... ¿Cómo va la cuenta?

5.24.2011

Carta de mi para mi...
Anoche dormiste sin mí, ni siquiera intentaste invitarme a la cama, preferiste el agobio, el frío y las muchas otras (pesadillas) que te persiguen, bueno, y la pastilla para el sueño que te regalaron, las cinco goticas de valeriana y las esencias florales que dicen calmar las ansias… y no es que me quiera burlar de ti, pero igual amaneciste antes del amanecer. No me invitaste a dormir contigo, así como tampoco me has invitado a tus planes, hace mucho te convertiste en un ser que no me reconoce, no me habla, y hoy vienes a reclamar, que donde estaba, que qué me pasó, que cómo te dejé perder el rumbo… tranquila, descansa, mañana será un día mejor.

8.11.2010

No, no quería que volvieras a verla, ¿para qué? No quería que al verla volvieras a sentir, nervios, pero al fin y al cabo sentir, porque después de eso vendría la confusión, las preguntas ¿pero qué sentí? ¿por qué después de tanto y de todo ella me vuelve a hacer sentir?... sí, porque después de todo y tanto yo lo sé, nervios ibas a sentir… pero después, después por fin entendí que aquellos nervios son directamente proporcionales al dolor sentido que el tiempo convirtió en incertidumbre, esos nervios que no son más que una ilusión que el tiempo y la distancia destrozó, una imagen borrosa y desconocida, unas lágrimas que se secaron pero quedaron, una tristeza inmensa que quiso superarse, una vida, un amor que en planes se quedó… nervios, nervios de volver a verla, a ella a quien todo entregaste, quisiste darle, soñaste y hoy son solo ideas casi ilegibles, irreconocibles por ti, pero al fin y al cabo tuyas… nervios, directamente proporcionales a esa tristeza, la que te perturbaba, te acorralaba, de enceguecía, te incomodaba, y todo porque querías amarla… Pues mi amor, ve y encuéntrate con ella, vive este momento que por años te ha intrigado, ve y graba ese momento por siempre en tu memoria pues te aseguro, y de eso me encargo, nunca más volverás a sentir eso, entre tú y yo nunca habrá un reencuentro.

7.23.2010

Sin función

Estas son dos historias paralelas, nada que ver la una con la otra, pero la vida, tosca vida, necia vida, pendeja vida, se encarga de meterlas en un mismo tiempo y por desgracia en un mismo lugar. Yo no estoy preparada para semejante guión, pues ustedes ya imaginarán lo complicado que es poner una sola historia en escena por la preparación de los personajes, el vestuario, la ambientación, cada uno de esos detalles... ahora bien, pues poner dos no ha sido fácil, ya me he visto yo corriendo en el camerino, alzando pesadas cajas, despeinada y realmente sin ganas de trabajar, la inspiración la perdí. Muchas veces me pregunto qué fue lo que me hizo aceptar este trabajo, “un trabajito de artista” me dijeron, y claro fue la necesidad la que me hizo aceptar esto, pura necesidad (de alimentar el ego)...por eso me lancé con los ojos cerrados y la torpeza a flor de piel a aceptar la propuesta.
Entonces usted está ahí esperando que en algún momento haga referencia por lo menos a una de las dos historias, pues no, no puedo por la sencilla razón que esas historias deben ser actuadas al mismo tiempo, y por desgracia en el mismo lugar. Lo que a mí me da pesar que es ambas historias por separado pueden llegar a ser calificadas por quienes vienen al teatro como números hermosos, untados de romanticismo, drama y felicidad… pero cuando se unen, ustedes no saben, cuando se unen no queda más que una fea historia de contrastes absurdos que solo provocaría que ustedes se levanten de esa silla y busquen una mejor forma para entretenerse.
Los personajes ni se diga, andan alborotados haciendo reclamos. Por ejemplo las protagonistas, yo tenía contratada la de cabecera, la que pongo en los anuncios de afuera, pero como son dos historias me tocó mandar a traer la que antes ocupaba el lugar de protagonista en este teatro, que problemón! La una se siente amenazada pues como es novata y hasta ahora está llegando lejos le da miedo la catana… la otra, la catana, esa se cree que volvió a su reino, a dar órdenes y a acomodar todo a su manera, ese ego de “todo esto ha sido mío y será mío” choca con el resto de los actores, pero sobretodo con la nueva protagonista que no se logra controlar.
Público ustedes no saben, no se imaginan las veces que me han dado ganas de renunciar, seguro existirán artistas más maduros, con más experiencia, capaces de dar forma a este intento de obra maestra que sólo es un desorden acumulado. Para mí el orden de las cosas sería que se cuente una historia, con su inicio, nudo y desenlace (nótese la palabra desenlace) y luego si dar comienzo a la otra ¡pero no! al jefecito que es el que paga no le gusta, por lo tanto hoy ustedes han perdido el tiempo por venir a este lugar, desgraciado mismo lugar, hoy no hay función, hoy no hay inspiración, ni ganas, ni aliento, ni nada con lo que se puedan divertir.
Adiós.

4.08.2010

Es curioso, para mí todo todo en este cuento tiene un por qué, cada pequeña coma atravesada por ahí tiene un por qué de tal intromisión… Que use un punto seguido (y seguimos) en vez de un punto que nos aparte tiene una razón, así tu no lo veas.
En este cuento, mi amor, todo tiene importancia, fíjate bien y entenderás como de cada minúsculo detalle se abre todo un panorama, ahora por ejemplo sabrás por qué como personaje principal de este cuento escogí a una gallina y no a una gata, pues por fuera de este cuento está el nuestro y ya lo sabes. Sabes que odio las gatas, me fastidian cuando ponen esa cara de placer cada vez que les toman una foto, esas gatas que se pasean por tu tejado, por tu vida, con cara de yo no fui ni quise que fuera así… y que en cambio prefiero la gallina, preferimos la gallina en vez de una gusana por ejemplo, gusana atrevida que intenta treparse en tus piernas creyéndose un mejor plato de comida (sin darse cuenta quien se alimenta de quien), gusana que solo quiero escupir, que mal plato, que mal plan los que ella propone… lo bonito es que al final de este cuento el final es tan bonito como simple, al final la gallina, mi amor, la gallina pone el huevo, y así se nos abre otro panorama, tu sabes de que hablo... así no te fijes con tanto cuidado.

3.12.2010

Termina, me mira y me vuelve abrazar
Lo deja, lo piensa y vuelve a intentar
Se rinde y suspira que quiere comenzar
La próxima vez que se vaya...dile donde voy a estar.

2.25.2010

LIBRO VIAJERO

Libro, eso te pasa por haber estado viajando de corazón en corazón. Mira no más cómo te han dejado, con páginas arrugadas, frases resaltadas, con lápiz, con resaltador, que vulgaridad libro, mira como te han dejado. Yo sé, no es culpa tuya, qué grosería, te han dañado y ni siquiera te han terminado de leer, nadie ha llegado hasta la última página, ninguna ninguna ha llegado hasta allá a pesar de las noches que descansaste en sus mesas de noche, incondicional, prometiéndoles el mejor final…eso te pasó por haber estado viajando por donde no debiste haber viajado.

Ay librito ahora soy yo la que debe soportar esas frases resaltadas que llaman mi atención en cosa que no quiero, habiendo tantos versos lindos en ti… Libro, ya has viajado mucho, ya has conocido tanto, no busques más porque ya me has encontrado… Las páginas resaltadas, arrugadas y rasgadas las leeré con respeto, pero quiero que sepas que llegaré más allá, a donde nadie antes ha llegado, hasta el final, pasaré por los capítulos que nadie ha visto, por tus cosas que aun no conoces, Libro llegaré al final, quedan tantas hojas limpias, quedan tantas hojas en blanco que debes escribir… yo no te dejaré dormir en mi mesa de noche, te leeré, seré tu lectora incondicional, no te cambiaré por cualquier revista de farándula o ladrillo académico suelto por ahí… y cuando llegue al final no tendrás que volver a viajar, seremos dos con una misma historia…historia de amor.

2.12.2010

EL VERGEL.

Estábamos ahí sentados cuando empezamos a ver el movimiento del lugar, el trapiche estaba lleno de trabajadores, los hombres al fondo hacían el trabajo pesado, cerca a nosotros las mujeres encargadas de empacar los cubos de panela. Parecía que todo estaba muy en orden, la ropa de quienes estaban allí ya estaba sucia por el trajín, todas las frentes sudorosas y allí se desprendía un olor que para la época debió ser natural por la falta de implementos de aseo. Nosotros estábamos ahí sentados escuchando todo lo que alrededor sucedía, los señores del fondo para poder coordinarse gritaban “unos dos tres, páselo” “uno dos tres, ya” “uno dos tres, empuje” “uno dos tres …”, a nuestro lado las mujeres hablaban de todo, de los niños, la hija de 15 que ya había conseguido marido, la cuarentena de la que acababa de ser madre, del marido, la suegra, los jefes, el baile, las mujeres como en muchos otros tiempos se dejaban llevar por el chismerío.

El lugar era plenamente inspirador, el techo alto era el reflejo del esfuerzo que hombres rústicos pero fuertes tuvieron, las columnas anchas, los corredores de viento, el tono de la luz, no sentirse plenamente inspirado era simplemente imposible. Nos detuvimos por un instante allí a observar, a respirar, a vivir en y para otro tiempo… Volteamos nuestra mirada a una ventana que daba hacia el trapiche, allí estaba él quien nos miró fijamente a los ojos…nos miramos el uno al otro para confirmar aquella mirada que posaba insistentemente sobre nosotros, cuando confirmamos que efectivamente era él volteamos lentamente nuestros ojos a los suyos, con una mirada nos sentenció, desde la ventana todo terminó, todo se apagó, ante nuestros ojos quedó tan solo la imagen de un trapiche viejo y abandonado, ante nuestra alma quedó la imagen de ese señor que se quiso desvanecer para darnos campo a nosotros para crecer.

1.29.2010

Mis ojos te dicen no, pero mi boca si...

...entiéndelo, lo quiero intentar!

1.26.2010

Diplomas en mano, una vida profesional plenamente realizada, seis ofertas de trabajo para mi regreso, cuatro idiomas perfectamente hablados, otros dos que podía leer, y a mi lado el primer extranjero que encontré por ahí. No quejarse era una política de mi vida, pero no el sinónimo de mi felicidad, había realizado todo y cuanto me había propuesto, metas, logros, todo, pero aun así no era suficiente…bien había sido advertida alguna vez, el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar
El dinero ya no era problema, de regreso podía comprar el apartamento que quisiera en un lugar alto, con vista a la ciudad, ventanas de piso a techo, nada excepcional… el extranjero no me quiso acompañar, del tercer mundo nada le iba a aportar, empaqué maletas y mis últimas horas las pasé comiendo pastelitos chez Helene… Camino de vuelta esperé encontrar a tanta gente que quedó intacta en mi cabeza, pero la vida no es un soplo, veinte años es mucho, y todo había cambiado de lugar. Solo conserve un amigo, el loco que se hizo cantante, pensé que todo sería igual pues su voz era la misma, pero al volver su barriga era directamente proporcional a los años pasados… pude reunirme un día en la oficina donde casi semanalmente me veía con mis amigos a tomar, los vi a todos, era la bienvenida, pero luego cada uno siguió indiferente por su vida, mientras yo pasaba mis horas del trabajo al apartamento, del apartamento al trabajo, y los fines de semana iba a casa de mis hermanos a cumplir mi deber de solterona la de ser la tía mas alcahueta de todas!
Una tarde dominguera sentí el peso de la soledad, pero quejarse ya no era lo mío, “un perro por favor, si ese, el pastor alemán”. Nuevamente la vida en orden, diplomas en la pared, trabajo envidiado en mi gremio, un apartamento hermoso, y para la soledad un perro!.
Anoche salí a caminar con el perro, algo no se encontraba bien en mi mente, aire fresco no vendría mal. Salí, cambie de ruta, subí cuatro cuadras, pase por la parte de atrás de la casa bonita, le di una vuelta al parquecito… Y aunque no quise el regreso siempre se vuelve al primer amor… allí estaba, con su barba blanca, paseando a su perro, y de su mano una mujer que no logré identificar… no di un paso más, me quedé intacta, ahí, bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia…
Halé la correa de Webber y me fui corriendo a mi apartamento, subí, y abrí la primera botella de vino que encontré por ahí. Tenía que ser él, era igualito al de la foto de su abuelo! Pero no, no podía ser él porque la abrazaba, y la miraba, y le hablaba al oído! ¿Por qué tenía que encontrarlo si mi vida era perfecta? Era no, sigue siendo, pero…pero él la abrazaba! y la miraba! y le hablaba al oído!… Fue imposible no reclamar esos brazos ¡eran míos! ¡Fueron míos! ¡Y los labios, y las manos y todo!... ¡todo mío! ¡todo él fue mío un día!… Pero la vida me puso la trampa y seguí el camino que en ese momento parecía el mejor, lejos, muy lejos… no, no me quejo, para mi soledad esta Webber, sólo que es difícil no pensar qué hubiera sido mi vida si hubiera decidido pensar en dos, no en uno…
No me quejo, vivo, solo que ahora lo hago con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez!

12.29.2009

No es facil de aceptar, no la puedo soportar, su presencia causa enredo, frio en mi cuello… se pasea por su casa, se pasea por su calle, en su pantalla, por su vida se pasea y todo enreda, la mente, el alma, las ganas, el presente !fantasma! !fantasma todo enreda!
Fantasma caprichoso, fantasma fastidioso, fantasma que es solo un juego, un reflejo de la distancia, un recuerdo sin sustento, un recuerdo que oscurece, un presente que empobrece, lo real aplastado por lo irreal, el fantasma todo enreda!
Fantasma que quedó rondando de un entierro aplazado, ahora yo pago lo platos rotos del enredo causado. Pues bien he de advertir, con un fantasma no pienso competir, el pasado tormentoso es cosa de él, el mio está bien ordenado, problema mio no es.
Yo no voy a competir, yo no voy a cambiar, esta soy yo presente y original, tangible y real, mi errores no los pienso disimular, de fantasma no me voy a disfrazar. Yo no voy a competir, contra un fantasma no voy a luchar, si no lo mata él mi salida de emergencia queda al fondo a la derecha, en este espacio solo cabe una, sea real o irreal!

11.05.2009


Ya lo sabrás, hoy no nos veremos, esta casa está destruida, alguien la pateó sin piedad, la destruyó, ahora están todas las piezas del lego sueltas por ahí… Y mientras pasan las los minutos, las horas, las semanas y los meses yo me mato la cabeza tratando de cuadrar las fichas, intento e intento, y mientras intento quisiera dejar de llorar, que las lágrimas no me invadan, pero ya lo entenderás, la casa ya no está. He tenido que dejarte para ocuparme de éste desastre, que no es sólo mío, es de todos nosotros al fin y al cabo, pero he de ocuparme, untarme de dolor, de rezagos de odio, de heridas de armas, de tantas cosas, ya lo verás, tanto trabajar en la reconstrucción de la casa está creando una fea arruga entre mis cejas, una expresión constante de tristeza, de angustia, de desilusión.
Pero es importante que sepas esto antes de que muera, y es que cada instante que pase lejos de ti por ocuparme de mi país quisiera estar cerca de ti. Es verdad, todo mi ser quiere reconstruir la casa, pero una parte de mi corazón quiere ir hasta el tuyo, descuidarse, olvidarse de todo, esconderse en ti, vivir por ti. Tal vez no sea suficiente, ya lo veré, cuando este vieja y me vea sola al borde de la muerte sabré que por algunos instantes debí seguirte, construir lo nuestro, pero hoy no nos veremos, hoy no tengo tiempo para amarte, debo construir la casa, debo procurar ordenar la casa …

10.21.2009

En la mente de todas siempre ha existido el hombre ideal, el mío llegó a mi mente desde que leí mi libro preferido, ese libro que marcó mi vida y que no importa cuántas veces lo vuelva a leer, siempre me atrapará igual… y ese hombre ideal llegó a mi mente no precisamente porque éste fuera el reflejo de alguno de los personajes descritos en el libro, para nada, lo que siempre soñé fue encontrar a un hombre, el que fuera, donde fuera, pero que llevara ese libro, mi libro preferido, en sus manos.
Desde ese día entonces siempre me fijaba, en los cafés, en los buses, en las bancas de los parques, en todas partes, si los hombres llevaban libros en sus manos, me tocó tener paciencia pues por esto tiempos a los hombres no les gusta leer, pero un días así como así llegó el momento.
Estaba yo muy tranquila, cuando lo vi, un hombre alto, de facciones muy finas, manos largas, caminaba a un paso que no lograba diferenciar muy bien si reflejaba tranquilidad o firmeza, decidí seguirlo. Caminé a unos pocos pasos de él, tanto que pude sentir su olor, no soy buena diferenciando lociones, pero ciertamente olía muy bien. Como podrá imaginar, yo estaba a un paso del enamoramiento, como también estábamos a un paso de un café ubicado a tres cuadras de mi casa, un café nada bohemio ni pesado, era un cafecito simple, con buena música y rodeado de libros y libros, el pasó, yo pasé después de él. Se sentó en una mesita, yo me senté estratégicamente, de tal manera que yo pudiera detallarlo y en cambio a él se le dificultara verme, más o menos en una mesa en diagonal me hice.
No sé muy bien cuanto tiempo pasó, pero fue el tiempo perfecto para que yo me enamorara. Lo vi, vi como sus suaves manos pasaban paginas y paginas, como su mirada se hacía profunda en ciertas partes de la lectura, como levantaba o fruncía ligeramente las cejas, y a ratos dejaba escapar una ligera sonrisa. Supe exactamente en qué parte del libro se encontraba, yo me sé ese libro, se que después de dos sonrisas viene la parte en donde uno abre los ojos por el asombro y llora, tal como lo hizo él, que dejo escapar unas lagrimitas que secó suavemente con su mano derecha. Supe entonces que era el momento preciso para acercarme, al finalizar ese capítulo uno necesita un respiro. El cerró el libro, lo puso sobre la mesa, respiró profundo, se acomodó el pelo y echó un vistazo al café completo.. Cuándo pasó por mi mesa no dudé en sonreírle, el me correspondió
Se levantó, cogió el libro, mi libro, en sus manos, se acercó y lo invité a que se sentara. Ya al frente mío lo pude detallar aun más. Por la textura de su piel supuse que era una persona dulce, por el áspero de sus manos supe que era un hombre que había vivido mucho, tenía un aire de artista, y por el gastado de sus tenis supe que había viajado por muchos continentes. Yo estaba encantada, el momento de por sí era un encanto, el era un encanto, por la manera como movía sus labios al hablarme supe que además era un hombre que sabía mucho de las mujeres.
Los minutos fueron pasando, como pasamos nosotros de café al vino. Era un hombre que sabía muchas cosas, me envolvió en temas muy interesantes, era un hombre que sabía mucho de literatura, y ese fue nuestro tema preferido, por horas creería yo. Fui víctima de su inteligencia, de su sabiduría, de su grandiosa forma de haber vivido la vida.
Pero la noche tomó inesperadamente un rumbo fatal, no sé por qué llegamos a esas, no sé en qué asqueroso momento él abrió su libro, mi libro, el libro y comenzó a leer. Hasta ese momento no había caído en cuenta qué tan asquerosa era su voz, era de verdad espantosa. Se sintió tal vez la cagadita del niño dios (dios se escribe con minúscula para aquellos que aun dudamos de él, con tanta mierda en el mundo). No sé por que carajos, en un arranque de egocentrismo se atrevió a leer un cuento a alguien tan inocente como yo, que nunca en la vida me hubiera atrevido a hacerle algo malo. Este hombre, en ese momento dejó ver lo peor de él, y yo no sabía como explicarle que al leer cada quién pone el acento a las palabras como mejor le plazca, como mejor le convenga, que la grandeza de un escrito está en la tonalidad en que sea leído y que nadie puede violar ese espacio tan privado, eso es irrespetuoso con las personas que escuchan y más aún con la persona que lo escribió, pues solo ésta podría imponer las pausas que le dé la gana.
Todas mis ilusiones cayeron al piso, él leía creyendo que yo lo escuchaba con admiración, gesticulaba, levantaba y bajaba la voz de manera brusca, no sabía cuanto tiempo duraban las comas y los puntos, así que le pedí unos segundos para ir al baño, escapé del café, fui a la casa de mi novio, juré amarlo, por lo menos a él no le gusta la literatura.

10.13.2009

Sí, todo el mundo tiene derecho a ser idiota en algún momento del día, pero no tanto como yo, hoy gano premio. Hoy mi adolescente se ha apoderado de mí, y no importa que tanta razón le meta, que tantos argumentos, certezas, verdades, a ella simplemente le dio la gana de apoderarse de mi cabeza. Lo peor es que no valen mis ganas por salir bien librada de esta, trato y trato de esconderla, de no mostrarla, de callarla, pero ni modo, ella me está ganando, y en su racha de principiante patea todo alrededor haciéndome quedar muy mal parada. Hoy pueden olvidarse de mi, de mi supuesta inteligencia, madurez sentimental, capacidad de raciocinio, deducción o entendimiento, hoy soy la adolescente que nunca antes pude ser. Voy a explicar por qué estoy hablando de esto. Sí hay algo de lo que siempre me he burlado es de los celos!, cómo no burlarse de eso, para mi siempre ha sido el sinónimo de inseguridades achacadas al otro, o las ganas, perdón por la expresión, de joder! Siempre fue para mí un motivo de regocijo ver como personas discutían y montaban celos a causa de semejantes pendejadas, en realidad me daba risa ver como la gente perdía su tiempo y ponían por encima ese sentimiento tan idiota en vez de los muchos otros que tenían. Y si había alguien inteligente en mi grupo de amigas del colegio era yo, que gastaba babas explicándoles lo idiota que era sentir celos, siempre fui la mejor en escuchar problemas de telenovelas y encontrarles fácil solución. Yo, la soltera de mi grupo de amigas disfrutaba de esos enredo pecuecos que observaba a diario, soltera porque el único que estuvo por ahí lo dejé por celoso!. Ahora bien, hasta este momento todo es claro, una vida cómoda, muy formal, muy bonita. El problema es que la idiota adolescente que escondí en años anteriores ha venido para incomodar, y como no tiene razones para sentir celos, no inseguridades de mi parte, no tengo ganas de, perdón la expresión, joder, entonces esta infeliz se inventa cuentos para que yo sienta celos, celos que patean todo lo que está bien alrededor, pero que quisiera callar pues da pena que a esta edad no me haya podido deshacer de esa chinita malcriada. Entonces, como no hay inseguridad ni ganas de… la chinita se metió con mi ego, a ver si logro explicar el por qué esta chinita está hoy en mi cabeza…. Si hay algo en lo que creo en verdad es en el amor, si, soy una rosada de tiempo completo que cree firmemente en la grandeza de ese sentimiento, por eso no ando soltado “te amos” a cualquiera que vaya apareciendo, sí lo dije alguna vez a alguien, pero eso ya hace siete años, y fue tan bonito, y fue tan especial que me prometí no volverlo a decir hasta que realmente llegara la ocasión. Y estuve pendiente mucho tiempo de encontrar la ocasión, pero pasaron y pasaron y pasaron personajes que en realidad no llenaban lo necesario para decirlo. Y es que para mí estos asunticos del corazón no son tan fáciles, siento que son tan bonitos y de tanto cuidado esos asunticos que he preferidos guardarlos como lo más bonito que puedo llegar a mostrar al el personaje que sienta que es. Y listo, ya conocí al personaje, y siento tanto, y veo tanto que ya esas palabras quieren escaparse de mi boca, pero pero pero siento celos! Idiotas celos, celos pendejos, tan ridículos que no quiero que la gente se entere, pero como la adolescente me gana ya es demasiado tarde para ocultarlo, ya caí!. Por qué siento eso? De qué? Siento celos del pasado, sí, no me gusta ver como mi personaje a estado por ahí soltando “te amos” y dibujando corazones, llenándose la cabeza de recuerdos hermosos mientras yo todo lo tuve en reserva. Es simplemente cuestión de ego, confesarlo no es fácil y quisiera que estas palabras se las llevara el viento, confesar, confesar, que incomodo es confesar, es cuestión de ego, sentir que mientras presiento que mi personaje será la cosa más espectacular que habitará en mis recuerdos, tal vez yo sea en él algún recuerdo. Me da celos su pasado, porque mientras con él yo me invento palabras y sentimientos, yo puedo ser en él algo aprendido, la repetición de un sentimiento que el ya conoce y sabe manejar la perfección…soy adolescente, no se como se controlan los sentimientos, los pensamientos, los celos… es estúpido, idiota claramente, lo siento si se topan con este esperpento, no se crean mi antipatía, es simplemente que esta quinceañera está aprendiendo, proceso de adaptación, que se yo!... total!.... este escrito además de inducir directamente a que yo sea tildada de ridícula, por culpa de la adolescente que habita en mí, tiene la intención de pedir un poco de calma a quien haya sido afectado, prometo que ordenaré este desastre ocasionado.

10.12.2009

Nunca antes había estado tan feliz por ver a Poseidón hacer travesuras y saber de sus arranques infantiles que terminan mojando toda esta ciudad. Por en contrario, siempre fue un factor que me generaba rabia, Poseidón ha sido en muchas ocasiones la razón de mi mal genio con la vida, tener que caminar bajo la lluvia con esas inútiles sombrillas que venden ahora, que mientras afuera de la sombrilla cae un fuerte aguacero por dentro cae una llovizna fastidiosa que igual deja mi pelo mojado, es espantoso, afortunadamente no tengo el problema de muchas mujeres, no se me enchurca el pelo.

Y es que ¿cómo no ponerse de mal genio? No hay nada más espantoso que tener los pies mojados! Ver caer el agua del cielo es algo normalmente angustioso, pues al instante puedo imaginar la lucha de mis zapatos por no dejar entrar el agua a mis medias, la lucha de las medias por no dejar pasar el agua a mis pies, la lucha inútil de mis pies por deshacerse del agua, de ese húmedo desesperante que deja los dedos asquerosamente arrugados.

Además la lluvia es algo que realmente no hace la vida cómoda, para la muestra de un botón, coja usted un bus cuando esté lloviendo desaforadamente, es realmente espantoso, para mí lo es, trate de imaginarlo, ya describí el problema de la inútil sombrilla y los pies mojados… ahora póngame un poco de miopía, miopía que me exige gafas para poder leer la ruta del bus, gafas que se mojan, se empañan, se resbalan, ya sabrá lo incomodo… y cuando por fin puedo parar el bus, el bus que es después de haber parado muchos otros, la vida se sigue complicando. En primer lugar toca cerrar la sobrilla inútil, que por más cuidado y estrategia que tenga la sombrilla necesariamente se cierra antes de uno tener todo el cuerpo a salvo en el bus… uno se moja igual, igual uno ya esta mojado… además la inútil sombrilla se enreda, con la puerta, con la rueda esa de la entrada, con la mano que saca los mil doscientos para pagar, con la señora gorda de un lado, con el del frente, con todos!, obviamente yo sufro las mismas consecuencias, soy golpeada por las inútiles sombrillas que están al mi alrededor.

Eso no es todo, no es por dañarle el momento, pero el olor de esos buses es realmente nauseabundo, se siente un tibio asqueroso, uno alcanza a sudar y a oler el sudor de los demás… las ventanas se empañan y se resbalan unas gotas grandes por la parte de adentro del bus, yo simplemente trato no imaginar lo espantosas son. Además, cuando llueve, los puestos al lado de las ventanillas están reservados para las personas más inteligentes de esta ciudad, claro, ellas no abren la ventana ni por equivocación para no mojarse, ni por que les paguen! ni porque el resto del bus clame por 5 segundo de aire puro! No! estas personas inteligentes se hacen las víctimas de Morfeo, se hacen las que no escuchan, y no responden a las suplicas de los demás, y bueno, los que no se hacen los dormidos responden con cuatro piedras en la mano que no quieren que les de pulmonía… pulmonía… mientras el resto del bus morimos lentamente.

Bajarse del bus es otro procedimiento complicado, pero preferible que seguir en ese transporte público que mientras llueve parece más bien un sauna… y entonces caminar a casa parece una salvación, pero no, cuando llego ya la rabia ha invadido todo mi ser, todas mis ganas, todo todo, solo quiero lanzarle una palabrota a Poseidón por burlón, por reírse de mí, por pesado, por hacerse el chistosito, por invocar horas de pensamientos baratos, angustiosos, deprimentes, de interrogantes, de laberintos sin salida…

Pero hoy en verdad los juegos de Poseidón no me afectan, intenta burlarse de mí pero yo me burlo de él… hoy una sonrisota salió de mi boca cuando estaba apenas lloviznado. Me dio alegría que éste empezara a molestar, creo que llevaba muchos días castigado, hace mucho no llovía, ya el pasto no crecía, ya las vacas no tenían que comer… me da alegría saber que Poseidón está todavía por ahí haciendo travesuras. Esta vez Poseidón vino para alegrarme en vez de sacarme el mal genio, no ha hecho de éste domingo una crisis ontológica o algo por el estilo, al contrario, vino para recordarme, para reafirmarme que hoy mi vida está completa… mientras miro por la ventana las gototas que caen, adentro está una chimenea calentándome, y en la cocina él, cocinando alguna sorpresa, algo calientico, y en la cocina él, con sus brazos, y en la cocina él, con sus ojos, y en la cocina él, cocina él, él sale de la cocina, él sale de la cocina y se acerca, él sale de la cocina y me mira, él sale de la cocina y me abraza, él sale de la cocina y me alegra, el sale de la cocina y me enseña cómo burlarme de la lluvia!