9.18.2008

Tourbillon de la Vie

On s'est connus, on s'est reconnus,
On s'est perdus de vue, on s'est r'perdus d'vue
On s'est retrouvés, on s'est réchauffés
Puis on s'est séparés


El antiguo citófono roncó irrumpiendo el sueño del viejo que placidamente hacía su siesta. Apoyó fuertemente el bastón en el piso, se levantó con lentitud, y a paso corto por el pasillo iba gritando “YA VOY! YA VoOoOoY!!!”, mientras se preguntaba quién podría ser si el señor de la vanguardia ya había pasado.

Quedó estupefacto cuando le anunciaron la llegada de ella!!!, tartamudeando pidió que la dejaran seguir, intentó caminar rápido al baño, se acomodó el poco pelo que quedaba en su cabeza, escuchó el timbre, acomodó su camisa y se dirigió a la puerta.
El giro de la chapa se transformó en un fuerte abrazo, ojos encharcados y en dos almas que latían sin piedad.

Se sentaron en la sala, sala que en años universitarios fue el refugio perfecto para los huecos y domingos interminables, con vista a los cerros, con vista a la ciudad, los dos se asomaron por la ventana para imaginar por algunos minutos que sus vidas eran las mismas de cuando tenían aquella edad.

Para él ella era la misma de hace años, su largo viaje por el viejo mundo había dejado intactos sus ojos, su pelo, sus gestos, sus movimientos y hasta aquellos comentarios infantiles que solían sorprenderlo. Ella se percató de que la casa había cambiado de disfraz, en primer lugar ya no estaba esa gata fastidiosa que solía dejar su chaqueta negra llena de pelos, y además ahora estaba decorada con pequeñas artesanías que él fue recolectando mientras recorría Suramérica, ella preguntaba por cada una de las pequeñas piezas, mientras él respondía tuvo la dicha de saber que seguía siendo aquel sencillo y descomplicado que la acogía siempre en su cueva con los brazos abiertos.

No podía faltar la invitación a cenar, ya era rutina, él disfrutaba haciendo inventos en la cocina, no sólo por su tendencia a la culinaria, sino porque disfrutaba al notar la torpeza de ella cada vez que intentaba partir un tomate, una cebolla, lo que fuera. Con ella sacaba a flote los términos más extraños que de la cocina conocía, y cuando ella preguntaba a qué se refería él sólo reía. Mientras cocinaban hablaron de sus viajes, que en realidad era hablar de sus vidas enteras pues desde el día en que se despidieron, pocas semanas después del grado, nunca volvieron a saber el uno del otro.

******
Chacun pour soi est reparti
Dans l'tourbillon de la vie.


Ella había dejado el país para continuar sus estudios, su punto de llegada en el otro continente fue Paris, la ciudad de los enamorados, donde intentó disfrazar el desamor del amor que él nunca se atrevió darle. Entre vinos y vals quiso disfrazarse de amada y una tarde despistada se entregó en un altar a un francés, profesor erudito de su nueva universidad, casi entrado en la tercera edad, y a quien juró olvidar al joven que la acompañaba siempre en su antigua facultad. Ella no volvió a sentir amor puro, lo mezclaba con conversaciones de política, arte, música, libros y prestigio… pero algunas noches, con cigarrillo en mano, escapaba a Les Champs-Élysées, caminaba y caminaba mientras pensaba en lo perfecta que era su vida y en lo poco contenta que se encontraba… caminaba, caminaba y mientras pensaba lo único que la alegraba era encontrar algún perro callejero al que fotografiaba dejando escapar una carcajada para luego preguntarse “qué sería de la vida de ese loco?”.

Él, ese loco, sintió desde el primer día de la partida de ella a Francia que se había ido lo que más quería, lo supo, y de ahí en adelante, todos los días, se arrepintió de nunca haberle dado el amor que para ella él siempre tuvo reservado. Siguió su vida desordenada, de cama en cama, de viaje en viaje, jurando no amar a nadie y esperar siempre a que regresara.

Un día ella se cansó, le dijo a su marido que dejaría todo, que la perdonara pues ella lo amaba a retazos. Tomó pocas cosas y emprendió un viaje por toda Europa se dedicó a realizar diferente tipos investigaciones que presentaba en diversas universidades, pero nunca se estableció en alguna parte por más de año y medio. Con ella llevo su cámara y siguió tomando fotos a los perros callejeros en cada uno de los lugares a los que llegaba.

El también se cansó, dejó de vivir de viaje en viaje, y a las mujeres las fue sacando del primer plano. Los días no fueron fáciles, lo antes divertido se fue tornando en un absurdo, la soledad la sentía con más intensidad cada vez que besaba un cuerpo nuevo. Logró tener éxito profesional y muchos amigos que trataban de encubrir la soledad a la que estaba sometido.

******

On s'est connus, on s'est reconnus,
On s'est perdus de vue, on s'est r'perdus de vue,
On s'est retrouvés, on s'est séparés
Puis on s'est réchauffés

- Entonces nunca te casaste – dijo ella mientras tomaba el ultimo sorbo de te pos-comida – Siempre imaginé que no lo harías, has estado siempre muy loco…

- Yo te debo un perdón, te acuerdas la ultima vez que nos besamos?

- Claro que si… no se como pude confundir otra vez las cosas contigo, no te preocupes, hace mucho te perdoné, yo entiendo, intenté siempre entender tus ganas locas por vivir tu juventud libre, bien lo advertiste, no querías sentirte atado, y además siempre fui tan sólo una amiga.

- Ese “tan solo” me hirió el alma!, acaso no crees todo eso que te dije? Eras lo mas importante en mi vida, de todas las mujeres la más especial, tenía miedo y además era muy lacra para una persona como tu. Te quería como una amiga, es verdad, pero una amiga extrañamente especial. Nunca me perdoné el haberte dejado ese día una cara triste.

- Cuando lo dijiste no lo creí, tu sabes, todos los hombres dicen lo mismo. Mi teoría es que todos tienen un manual para saber que decirle a una mujer en determinados momentos, y tú ese día dijiste todas las excusas que aparecen en ese manual… Si me puse triste, no porque no quisieras estar conmigo pues yo ni sabía su yo quería estar contigo, lo que me puso triste fue sentirme una más de tu montón, por eso que salí corriendo…pero ahora que lo dices me alegra saber que no fui una más.

- Y yo que fui?

- Pues uno más! …. Jajaja… Mentiras, nunca supe a ciencia cierta lo que yo sentía por ti. Los momentos a tu lado siempre me generaban tranquilidad y una sensación enorme de armonía. Eran sentimientos tan lindos que me confundían, pero era una confusión cíclica, tu lo sabes, siempre primó la amistad. A veces me preguntaba si era normal que uno sintiera tantísimo cariño por un amigo, pero como cada vez que nos besábamos nos distanciábamos, yo pensaba que habíamos nacido para ser buenos amigos, y ya!

- Oh darling – le dijo él en medio de un suspiro, mientras trata de ordenar la manera para decirle todo lo que había venido sintiendo desde el día en que la conoció y lo arrepentido que estaba por haberla dejado ir.

- Ohh que pasa? – dijo ella notando las palabras de la boca de su loco que no querían salir.

- Pues si, nunca me casé.

- Nunca quisiste coger juicio!

- No fue por eso, es que deje escapar a la única mujer que he amado.

- Ay que lento eres, te salió el tiro por la culata… jaja…

Él calló la risa con una tierna mirada.

- En ese momento sentí que era lo mejor, quería vivir mi juventud, pero desde el día en que se fue no he dejado de pensarla un solo día, imagino que vuelve, imagino que me ama así nunca me lo haya dicho, así yo nunca le haya entregado el amor que tengo guardado para ella.

Ella sintió un fuerte escalofrío, él con ojos encharcados la miraba detalladamente. Evidentemente ella sabía de quien estaba hablando.

- Yo se lo dije a ella un día, yo quería que ella estuviera presente en mis días por el resto de la vida, pero no me creyó!

- Si te creyó – dijo ella mientras buscaba algo en su bolso – Pero debió irse lejos porque lo de ustedes era muy grande pero no prometía nada, entonces quiso olvidarte, o por lo menos olvidar que te amaba – entonces sacó del bolso un álbum llena de fotos de perros callejeros, lo puso en las manos de él dándole un pico en la frente – Pero nunca, quiero que sepas, te olvidé.

- Increíble, no olvidaste mi obsesión por las fotos de perros callejeros – dijo sollozando, levantó la mirada, la miro con profunda calma y preguntó – ¿entonces si me amas?

- Aun no entiendo bien el concepto de amor contigo – contestó con una voz muy dulce – pero hoy siento igual que años atrás.

- Y es amor eso que sientes?

- Si –dijo mirándolo a los ojos, acto seguido bajó la mirada y recogió sus cosas – Debo irme.

- Bueno – contestó él llorando

Se abrazaron en la puerta, juntaron sus labios arrugados, ella se distanció….


******

Quand on s'est connus,
Quand on s'est reconnus,
Pourquoi s'perdre de vue,
Se reperdre de vue ?
Quand on s'est retrouvés,
Quand on s'est réchauffés,
Pourquoi se séparer ?

Él volvió al sillón donde estuvo toda la tarde sentado, encendió un habano y se desarmó en lágrimas. Vino a su mente la imagen otra vez esa mujer que lo había acompañado en toda su carrera, la misma mujer que por ese largo día lo hizo revivir y que hacía quince minutos había abandonado una ilusión. “¿Pero que te estas creyendo?” pensó, nuevamente con dificultad apoyo fuertemente el bastón en el piso, caminó lo más rápido que pudo, salió de su apartamento, tomó el asensor, bajó a la portería, preguntó en que dirección había salido ella, se fue por la derecha, y doblando la esquina la encontró. Ella estaba allí sentada en una pequeña banca, con sus manos en la frente lloraba. Ella no lo vio venir, él se acercó hasta tomar las manos de ella, ella levantó la mirada y le dijo – Pensé que no vendrías a buscarme – a lo que él respondió – nunca jamás te volveré dejar ir-.


Alors tous deux, on est repartis
Dans l'tourbillon de la vie
On a continué à tourner
Tous les deux enlacés

Jeanne Moreau

NDV

8.03.2008

Acostado en su cuarto, dando vueltas en la cama, sus manos apretadas en forma de puño, su frente sudaba. Por la ventana entraba esa luz tenue de una luna que se escondía por entre el rojizo de la noche cuando llueve, luz que alumbraba las lágrimas que se asomaban de sus ojos, y el frío que se colaba por esa misma ventana hacía de su nuca el lugar mas frío del universo.

Acostado en su cuarto, dando vueltas en la cama, buscaba calor en las inútiles cobijas pesadas que lo cubrían, que le recordaban con intensidad su soledad. Los recuerdos venían a su mente cada vez que intentaba caer en sueño, al abrir los ojos su mirada se clavaba en el marco de un portarretrato negro, retrato que lo hacia suspirar pero que lo llenaba de miedo al imaginar qué sería de ella en su nueva vida, al otro lado del mar.

En medio de una mezcla de ahogo y suspiro este hombre quedó sentado al imaginarla inocente, presa de la tristeza emanada de los recuerdos, débil e incapaz de vivir sin el amor que él le daba, frágil frente a su nostalgia, borracha de lagrimas que derramaba cada vez que sentía la ausencia de él.

Sentado y sin salida, a mitad de la noche, intentaba esfumar la imagen de ella con el humo que dejaba salir de su boca, tomó papel y lápiz pero sus ideas confusas dejaron la hoja en blanco. Salió a caminar por las calles mojadas y frías de la ciudad donde ya no estaba “tu luz”, recorrió los sitios testigos de abrazos, sonrisas, besos y caricias, recuerdos lindos iban y venían, pero en cada esquina doblegaba su cabeza al sentir que por él ella ahora estaría sufriendo la partida.

Se sintió desgraciado, quiso retroceder el tiempo, tenerla amarrada a sus manos, encontrarse perdido en sus abrazos, sentir sus labios, pero lo único que encontró fue una cabina de teléfono que le enfatizaba que lo único que quedaba entre los dos era distancia. No la llamó, caminó hacia su casa, el sol ya daba la cara… Al entrar a su casa fue en busca del celular que había olvidado en su mesa de noche, tenía un mensaje de voz…


“Hola, soy yo, se que debes estar dormido, es la madrugada allá, acá todavía es media noche… no puedo dormir… los recuerdos me levantan, siento frío en mi nuca… siento miedo al pensarte… soy feliz con tus recuerdos pero… tu, tu se fuerte por favor, no me gusta pensarte triste, animo, no seas frágil… sigue adelante… te quiero”


… tomó el papel y el lápiz y escribió

“mi única fragilidad era imaginarte frágil, me alegra que estés bien, yo también te quiero”.

Puso la estampilla y corrió al buzón de su cuadra, envió el papel, y de vuelta a la cama, observó de nuevo el portarretrato negro, sonrió y tranquilamente durmió.

5.24.2008

Como se esta escribiendo la historia de mi pais????

5.16.2008

Las estaciones tienen algo especial que hace que miles de artistas se inspiren en ellas para hablar de amores infantiles que allí se encuentran, de amores que nunca murieron, que nunca se apagaron, que revivieron, que renacieron… Esta no es la historia de dos conocidos que tras tiempo de ausencia por azar terminan sentados juntos en la banca de una misma estación, eso ya lo han contado, esta en cambio es la historia de dos que se conocieron en la estación… los condenados.

Era un día de esos en donde la razón toma vacaciones, como las había tomado ella cuando decidió pasar la frontera, pasar la frontera justo para llegar a la estación y de allí tomar, largos meses después, el avión de vuelta. No había expectativa alguna, solo la de llevar de vuelta un alma mas ligera, ligera de problemas, complicaciones, dolores y contradicciones.

Estaba ella sentada, con la mirada en el aire, cuando él pregunto.

- Disculpe, le ayudo con las maletas? ….. Señorita, necesita usted ayuda?.

Y bajando la mirada del cosmos a la estación ella desprevenida sacudió la cabeza y pregunto.

- si?

- Señorita, me pregunto si necesita usted ayuda para sacar las maletas de la estación?

- No, muchas gracias, acabo de bajarme del avión y estoy esperando.

- Esta bien, que tenga un buen día.

- Gracias, lo mismo.

Unos días después, la mujer seguía dando vueltas por la estación…

- Buenos días Señorita, ya se va usted, como le pareció la ciudad?

- Hola Joven, no he conocido la ciudad, no he salido de la estación, le repito, estoy esperando.

Pero hay días donde la estupidez se hace dueña de las cosas más bellas, es por eso que él sin entender prefirió dejarse llevar por sus ojos grandes y su sonrisa espeluznante, antes que romper aquel travieso silencio que los condenaba a algo con alguna pregunta inteligente.

Los condenados tomaban cafés en la cafetería del pasillo BC, por donde quedan las salidas de vuelos internacionales. El Joven hablaba de revoluciones, de bloqueos, de clases, de reparticiones, de formas de gobierno… ella hablaba de su alma herida, es decir, su país herido, de la frustración de una nación, de la ignorancia, de su agonía, de lo mucho que detestaba la violencia y de su idea absurda de estudiar para intentar cambiar las cosas.

A medida que se iban conociendo las conversaciones sobre política se iban agotando, la señorita detestaba sentirse ahogada por la realidad confusa, y el Joven cada vez mas disfrutaba de los silencios que entre los dos se tejían.

Ella, estudiante de laberintos sin llegada, con especialización en ignorancia y miopía llevaba dos semanas pensando en aquel Joven, trabajador de la estación, encargado de orientar a los extranjeros que por obligación se hacen mudos, y que por esos últimos días pensaba en ella.

Condenados a una situación inesperada la vida no les daba tiempo para los problemas banales que se tejen entre dos, no les daba tiempo para lentos y detenidos conocimientos, nos les daba tiempo para muchas cosas … evidentemente no les debe tiempo para el amor.

- Tu tienes una vida, y yo un país que se destroza- dijo ella un día en una de esas conversaciones que los paraban en la tierra.

- Tenemos tiempo para ser felices?

- Ya lo soy …

- Pero podríamos serlo, dos es mejor que uno… eso decía mi profesor de lógica.

- Mi profesor de matemáticas decía que no se podían mezclar peras con manzanas

- Pues a m i me gusta la ensalada! – concluyó él con una carcajada que ella correspondió.
Esta conversación dejo sobre la mesa un manjar de buenas intenciones y la sensación de tranquilidad, de esas tranquilidades que uno encuentra cuando logra responderse preguntas impacientes.


Los días pasaban, el café era cada vez mas frecuentado, como las miradas que los condenados hacían al reloj… pero como la felicidad no tenia tiempo para los nervios los condenados decidieron olvidar los relojes que abrazaban sus muñecas para quedar presos solo de la sorpresa del llamado por el altavoz que anunciaría la partida de la Señorita, y no presos de la impaciencia, el miedo y el pudor. Fue así como el amargo café se hacia cada vez mas dulce.

Un día el altavoz los tomó por sorpresa, como siempre, no hubo tiempo para pesadas despedidas, ella sonrió por ultima vez, cogio sus maletas con rapidez, y se esfumó del pasillo BC.

Dicen que los colombianos viajan para dejar gramos en otros países. La Señorita sin quererlo olvidó un gramo en el bolsillo de la chaqueta del Joven aquel… olvido un minúsculo gramo de su corazón, y su alma se hizo ligera.

Paro? Sigo? Creo? Lo dejo?
Para que matarme la cabeza con preguntas como estas
Si la vida solo me muestra una salida... por eso sigo!

Seguimos? Terminamos? Concluimos? Completamos?
Para que volver a cuestionarnos si sabemos bien que es lo que ha de alegrarnos,
Si es que en este instante solo nos queda la ilusión de salvarnos… entonces seguimos y completamos!

Amor? Amistad? Justicia? Paz? … y si le apostamos a la verdad??!!
La verdad de vernos satisfechos solo de lo que hemos hecho
Y no llenos de desaliento por el miedo que nos provocó este futuro incierto!
…. Apuesto todo a la verdad!

Sabiduría o fe? Tal vez lo cierto es creer que…
No hay un abrazo sentido que sea incomodo
Ni lágrimas sinceras que no conmuevan
ni una fuerte carcajada que no contagie
O una sonrisa real que no aliente…
… tampoco un esfuerzo que a este país no calme!

No acuses a mi corazón si de repente lo encuentras revolcándose en los recuerdos y vuelve a decir “te amo”.

No es mi culpa que a este loco le de por jugar con sus mejores recuerdos, que viva en el olvido de sus dolores y sonría una y mis veces repetidas cada vez que se embriaga de felicidad.

No me acuses a mi, es el que no sabe dejarse por ahí, todo lo que al entra ahí va quedando, y va calando y va tallando los sentimientos de nunca acabar.

No me hagas responsable si el guarda a 4 o 5, para este el amor no es algo en singular, cuando de dar se trata el numero siempre da igual, a quien quise sigue queriendo y a quien ame hoy lo ama por igual.

El tiempo no me ha cobrado este juego de retroceso que el extraño se a empeñado en llevar, pero no me mires con desprecio, no soy el tiempo y el hará su trabajo en su debido momento, en algún lugar.

No te preocupes, no se trata de espacios, la compañía me da igual, esto es solo cuestión de un juego, no estoy dando marcha atrás, ya se que tengo mi camino por andar.

Y si un día desprevenido mi corazón te conoce y le da por coquetear, déjame sentirte sin barreras pues el recuerdo es algo que no me da miedo disfrutar.

Y si después de mucho tiempo en mi vuelves a pensar, es mi corazón que te quiere hacer jugar, nada mas!.

No lo acuses por ser melancolico, adicto a la nostalgia, en cierta forma masoquista, este siempre inocente ha sido y seguira siendo apasionado de esa igcognita que muchos llaman amor.

4.09.2008

Continuacion a "Quien me ha robado el mes de abril" de Joaquin Sabina

... ... ... ... (8)

La mujer del espejo preguntó
Pero la del frente su espalda mostró
Fue en busca de alguna solución
Pero las respuestas ya nadaban por La Garone
En la mano un cigarro se apagó
En el pasto las cenizas del amor que se marchó
Con la desilusión en el pecho
Esta mujer miró al cielo
Y a el preguntó

" ¿Quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
¿Pero quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón."

4.07.2008

Ebria dicotomía

Ojala cambiara tu cara como cambias tu, para así saber cuando es que debo mirarte. Ojala cambiara tu cara, y así saber cuando puedo acercarme y hablarte, llamarte, en particular creerte y adorarte.

Ojala cambiara tu cara como cambias tu, para así saber ignorarte cuando el etanol de tu sangre manipula lo que haces, borrarte de mi espectro, dejar tus palabras en el aire y tu sonrisa en tu espejo.

Ojala cambiara tu cara como cambias tu, para así escoger al hombre que quiero y no soportar la agonía que proclama tu ironía, la desfachatez de tus niñerías, ni el dolor deja tu inconciencia.

Ojala cambiara tu cara como cambias tu, para así darle la espalda a tu inconsistencia, a tu falta de presencia, abrazando solo a aquel que de inteligencia y buenas intenciones el alma llena.

Ojala cambiara tu cara como cambias tu, para poder llevarme a mi casa una maleta llena de buenos recuerdos, de sonrisas y abrazos sinceros, y no esta pesadez que dejas cuando untas tu alma de cerveza.

3.31.2008

Yo le huyo a mis palabras
Palabras que están tristes
Tristes como este viento
Viento nuevo es el que quiero
Queriendo siempre detener
Detener la tristeza
Tristeza completa
Completa de torpeza
Torpeza porque te recuerda
Recuerdo que no anhelo
Anhelo de tenerte
Teniendo entre mis brazos
Abrazos verdaderos
Verdad a la que temo
Temor en un encuentro
Encuentro con mis palabras
Palabras que están tristes
Tristes como este viento

3.15.2008

AVISO

Este es un aviso para informar que Cosmodelavision ha venido teniendo problemas, razón por la cual se estudia la posibilidad de suspender su actividad por algún tiempo. El cosmos se ha volteado y ella no ha sabido asimilarlo, ha perdido su cabeza y nada que la encuentra. Ha perdido su cabeza, parece que fue algún día donde el sol ya no anunciaba el nuevo día y donde los mortales ya no dormían de noche. Ha perdido su cabeza, en uno de esos días donde el pasado el presente y el futuro eran fácilmente distinguibles, ahora ella se pierde en el tiempo y no logra entender en que punto de su vida se encuentra. El tiempo se ha destruido, y se agobia con la mirada que cada tres minutos acusa al reloj, y sin quererlo al observar el cielo se da cuenta que ya el día esta durmiendo. Día que ayer fue hace una semana, y hace una semana un mes, como si la cabeza la estuvieran utilizando para jugar malabares, alguno de los tantos payasos con los que se ha encontrado. La pobre ha perdido su cabeza, y sus sentimientos suben y bajan cual montaña de Orlando, razón por la cual su espalda se tiempla de los nervios, haciendo del tabaco que comenzó cuatro colillas en el cenicero, y del periódico en su mano un objetivo abandonado. Ha perdido su cabeza y como ya no puede refugiarse en sus pensamientos ahora lo hace en el movimiento rápido y sin ritmo de su pie derecho. Y busca su cabeza en el suspiro que toma con delicadeza, en el respiro que da rápidamente, lentamente, profundo o ligero, logrando simplemente marearse totalmente. Ha perdido su cabeza y no sienta a nadie en el banco de acusados, pues la pobre no recuerda como fue que le hicieron daño. Ha perdido su cabeza y tan solo espera que en alguna de estas noches locas renazca, al acostarse abraza fuertemente la cobija rosada, pero las lagrimas no sirven de agua, la cobija no es fértil, y además no hay semillas a la vista. Ha perdido su cabeza y no sabe como ordenar las noticias que le van dado, entonces se deja llevar en las noches bailando, sonríe con su cuerpo alcoholizado, y pospone para mañana el compromiso para hoy olvidado.

Cosmodelavision esta peligrando pues su dueña ha perdido la cabeza, cada día es mas ella, cada dia inventa una nueva, cada día vive en ausencia, cada ausencia la revive en su alma, no recuerda quien era, mas aun así descubre lo que siempre ha sabido. Cosmosdelavision se despide, por hoy, mañana, el mes o el año , o el tiempo que sea!

Después de verme en el piso y casi sin salida dijo la ultima frase con la que pretendió matarme “no entiendo para que estudias eso, eres muy sensible para asimilarlo”… y dando media vuelta desapareció entre los libros de la gigantesca biblioteca.

Es verdad, soy sensible, pero ojala pudiera encontrarme otra vez a ese espécimen que se encontraba en la sección de América Latina, quien por cobarde dio vuelta y no escucho mis palabras, ojala pudiera hacerle ver un día que no es mas sabio aquel quien habla mas fuerte, sino aquel que logra sostener la mirada.

Hoy vuelvo a esta biblioteca, para dejar en ese pequeño librillo gastado titulado “Colombia” el siguiente mensaje que de seguro leerá.


Mi utopía es escalable
Mis miedos soportables
Mi optimismo renovable
No pierdo tiempo dado vuelta a una idea
Solo la alimento

Y si mis sueños penden de un hilo
Es porque los sueño despierta
Lo que hace de ese pequeño hilo
La estructura mas fuerte

Es cierto que he caido
Pero mis pies han sido fuertes
Mis manos astutas
Mis argumentos poco idiotas
Y ya pude levantarme

Cuando vuelvas cobarde
Ten cuidado al hablarme
Que aunque parezca ingenua no soy estupida
Y no me hago débil al ser sensible

Nunca jamás volvió a pasar
Que aquella volviera a suspirar
Después de cada beso esperaba amor
Después de cada abrazo esperaba cariño

Nunca jamás volvió a pasar
Que su alma se sintiera plena al respirar
Después de cada palabra esperaba ternura
Después de cada caricia esperaba plenitud

Nunca mas volvio a pasar
Que su sonrisa brillara sin parar
Después de cada mirada espero sinceridad
Y después de tanto solo espero algo especial

No son mentiras sus mentiras
Mi memoria no es un juego
Y mi preocupación no vino en vano
No son mentiras sus mentiras
Yo lo revivo en mi recuerdo
Que ayer me ofendieron, insultaron, persiguieron
No son mentiras sus mentiras
Pues yo no olvido lo ayer leído
Hoy no vengan con un abrazo entre hermanos
Pues no termina el infarto al que me han llevado
No son mentiras sus mentiras
Y los que me acompañan no son pendejos
Que con risitas y palabras en los medios
No borran lo que ayer dañó esta casa.

Talento

La miro y por su mente solo paso la idea loca de tenerla en sus brazos para hacerla suya. Tomo con poca precaución ese último trago donde ahogo la vergüenza y tomo impulso a levantar su escuálido cuerpo de la silla para caminar en dirección a la tarima. Ella, la guitarra café que por horas había amenizado el bar de luz tenue, se encontraba descansando al lado de la pequeña butaca donde antes estaba sentado un hombre cualquiera que había optado hacer de ella una cualquiera.

El bar se prendió burlas que hacían referencia a aquel enclenque que creían borracho. Sin poner mucha atención a lo que sucedía a su alrededor, sentado ahora en la butaca, con la mirada perdida en algún lugar entre la guitarra y el, comenzó a afinarla. Después de algunos minutos ella ya estaba preparada para que hiciera de ella la mejor melodía.

Su mano izquierda jugaba con su brazo izquierdo inventando acordes suaves, concretos y ordenados. Con su mano derecha sus cuerdas hacia bailar fusionándose en una mezcla perfecta. Ella en sus piernas, el se balanceaba con suavidad, ella se dejaba llevar en su abrazo, fue como entonces alcanzaron la perfección que hizo levantar al bar en aplausos.

No hicieron falta las palabras, la canción de por si era grandeza, clavada en la mente de los espectadores, gravada en las manos de el, y en ella el persistente deseo de no volver a ser una cualquiera.

No necesito amarte para decirte que hoy te quiero a mi lado

No necesito planear una vida entera a tu lado para decirte que hoy espero verte

No necesito imaginarte presente por el resto de mis días para decirte que estoy imaginando tu sonrisa

No necesito creer que eres el príncipe perfecto para saber que hoy un beso tuyo seria perfecto.